Para los abuelos llegó el bastón de la experiencia que
los guiará en este camino ahora que ya pueden andar un poco menos.
Para las madre llegó el corazón de la paciencia,
un corazón que se infla y desinfla con ligera regularidad,
un corazón capaz de aguantar con templaza las situaciones,
capaz de aconsejar a los hijos en cualquier momento,
capaz de encontrar cualquier cosa que se busca en la casa,
capaz de soportar a sus espaldas día y noche las tareas del hogar
y capaz de escuchar y entender tanto a ancianos como a niños.
Para los padres llegó el martillo de la constancia.
Esta martillo ayudará a todos los padres a aguantar el
peso de una familia, ayudará a los padres a no decaer,
los ayudará a aguantar lluvia, viento y frío para poder
traer el pan que sus hijos desearán.
Para los amigos llegó el abrazo de la confianza.
Este abrazo es tan tan mágico que hace que todos los
amigos se puedan apoyar en cualquier momento en
cualquier persona. Hace que todostengamos un amigo al lado,
sea materialmente o psicologicamente. Es un abrazo destinado
a todas aquellas personas que cada día me demuestran lo
mucho que valen, que me abrazan (física o virtualmente),
que me besan (in-situ o ex-situ) o que simplemente con
un puñadito de palabras me alegran el día.
Y para mí... llegaron bombones. Aunque si queréis
podéis coger, yo los comparto.
Para vosotros, por hacer cada uno de mis días
más felices.
Abrazos y besos!! Que, aunque no de los reyes, van de mi parte.
.Gs.